Reduce y moldea, reafirma, favorece la oxigenación celular e hidrata.

Una acción inequívoca del paso del tiempo es el relajamiento de la piel. La pérdida de nitidez de los contornos del rostro es el resultado de un desequilibrio funcional, formado por adipocitos. A este problema, se la suma la pérdida de tonicidad debida a la menor capacidad de las células de sintetizar los diversos elementos necesarios para el buen funcionamiento de la piel. Todo esto da como resultado la ruptura de la curvatura del óvalo facial, y el degradamiento de la zona del doble mentón y cuello.

Objetivos: Reducir y moldear, reafirmar, favorecer la oxigenación celular, hidratar.